Los ojos amarillos de los cocodrilos

Hoy os quería recomendar una trilogía que acabé de leer el mes pasado y que me atrapó de principio a fin. 
¡No me extraña que Katherine Pancol vendiera un millón de ejemplares de esta “trilogía animal"!
Las peripecias de Josephine gustaron tanto a los lectores de *Los ojos amarillos de los cocodrilos*, que la autora decidió continuar la saga, que finalmente se convirtió en una trilogía: *El vals lento de las tortugas* y *Las ardillas de Central Park están tristes los lunes*. 

Reconozco que leí la primera novela por lo mucho que me llamó la atención el título. Y no me defraudó en absoluto. La originalidad de éstos se corresponde con el argumento. Sobretodo me quedé prendada del carisma de todos y cada uno de los personajes... En mi opinión, el segundo y el tercer libro son los mejores.
Confieso que días después de acabar la saga (más de 2000 páginas de agradable lectura), tuve  "resaca literaria". No conseguía encontrar un libro que me llamara la atención. Seguía viviendo en el mundo de Josephine... :-p
Por cierto, este año empiezan a rodar en Francia la película con Gérard Depardieu, su hija Julie y Emmanuelle Béart, entre otros. Si todavía no habéis leído la trilogía de Katherine Pancol, todavía estáis a tiempo de leerla antes de ver la peli ;- )

¡Leer es soñar!



Esta novela sucede en París, pero nos encontramos con cocodrilos. 
Esta novela habla de hombres. Y de mujeres. Las mujeres que somos, las que querríamos ser, las que nunca 
seremos y aquellas que quizás seamos algún día.
Esta novela es la historia de una mentira. Pero también es una historia de amor, de amistad, de traición, de dinero, de sueños.
Esta novela está llena de risas y de lágrimas.
Esta novela es como la vida misma.



Después del extraordinario éxito de LOS OJOS AMARILLOS DE LOS COCODRILOS, llega la tan esperada continuación.
Este libro es como una borrasca en medio de la vida… El beso abrasador de aquel al que nunca debimos besar… Un abrazo que es refugio o muerte… Un hombre inquietante pero encantador… Una mujer que tiembla y espera ardientemente… Un hombre que miente… Una mujer que cree dirigir el baile pero que ha perdido el paso… Dos adolescentes más enterados que los mayores… Un hombre que juega a resucitar… Un padre allá arriba, entre las estrellas, musitando al oído de su hija… Un perro tan feo que nos apartamos de su lado…
Personajes que avanzan tercamente. Como pequeñas tortugas obstinadas. Que aprenden a bailar lentamente, lentamente. En un mundo demasiado rápido, demasiado violento.



La vida, a menudo, se divierte y, escondido en una palabra, una sonrisa, un billete de metro o el pliegue de una cortina, nos entrega un diamante capaz de colmar todas nuestras expectativas.
Para Joséphine el diamante podría ser la propuesta de su editor de que escriba una nueva novela, las llamadas de Philippe a las que no contesta o la incondicional amistad de su amiga Shirley. ¿Será Joséphine el diamante de Philippe? ¿Y cuál es el que persigue Shirley? Alrededor de estos tres personajes, todo un abanico de jóvenes -Hortense, Gary, Zoé, Alexandre- buscan también el diamante que ha de cambiar sus vidas para siempre, dejándose guiar por esas pequeñas piedras que van encontrando en el camino.
Porque si nos detenemos un instante, si observamos con atención y nos atrevemos a coger lo que nos ofrece una mano tendida, la vida, probablemente, no volverá a cubrirse de tristeza. Ni el sábado, ni el domingo, ni tampoco el lunes…

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